Washington, 29 jul (EFE).- La organización Human Rights Watch (HRW) dijo hoy que Honduras ha avanzado poco a la hora de esclarecer las violaciones de los derechos humanos cometidos en este país desde el golpe de Estado de 2009, asunto que la OEA debe tener en cuenta antes de contemplar su readmisión.
En un comunicado, el director para América Latina de esa organización, José Miguel Vivanco, indicó que "amenazas y ataques contra periodistas y la oposición política han fomentado un ambiente de intimidación y la impunidad por las violaciones siguen siendo la norma" en Honduras, seis meses después de que el presidente hondureño, Porfirio Lobo, asumiera el poder.
"Ataques violentos contra periodistas y opositores, políticas que han tenido un efecto profundo en los derechos básicos de los hondureños", señaló Vivanco.
"Cuando periodistas dejan de informar, ciudadanos abandonan actividades políticas y jueces temen ser despedidos por sus decisiones, los fundamentos de la sociedad democrática están en riesgo", aseguró el director para la región de HRW.
En este sentido, la organización instó al Gobierno de Honduras a proteger a los periodistas y miembros de la oposición política, procesar a los responsables de violaciones de los derechos humanos y restaurar la independencia del Poder Judicial.
De acuerdo con HRW, al menos ocho periodistas y 10 miembros de la oposición han sido asesinados desde que el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, asumió el poder en enero.
También ha habido "un aumento importante" de amenazas contra los comunicadores y la oposición, según esta organización.
Por otro lado, el clima de intimidación en Honduras se ha agravado por la falta de rendición de cuentas de los responsables de violaciones de derechos humanos después del golpe de Estado que derrocó el 28 de junio de 2009 al ex presidente Manuel Zelaya, afirma HRW.
"Hasta ahora, no ha habido ni una sola condena de responsables de violaciones documentadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), HRW y otras organizaciones locales e internacionales", señaló Vivanco, quien agregó que el despido de cuatro jueces que cuestionaron la legalidad del golpe "ha dañado severamente la credibilidad del poder judicial de Honduras".
